Después de darle mil vueltas he llegado a la conclusión. Soy mi peor enemiga: soy la que mejor sabe como hacerme la vida imposible y lo llevo que te cagas. La teoría de algunas cosas me queda genial, pero es en la práctica cuando suelo hacerme la zancadilla. Y no lo entiendo...
Puedes pasarte horas pensado y filosofando sobre una cosa, y da igual la conclusión que saques. Al final, los actos son los que cuentan y en mi caso, no suelen ser muy fieles a mis pensamientos. Me autoengaño, es verdad, y al final, siempre llego a la misma conclusión: Soy mi peor enemiga.
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